Mejillones rebozados a la villeroy

Fácil 40 minutos 8
Share on Facebook0Share on Google+0Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn0

Si te gustan los mejillones y estás buscando una receta diferente para degustarlos, no dudes en preparar unos riquísimos mejillones rebozados a la villeroy. Te sorprenderá el genial contraste entre el gusto a mar de estos apreciados moluscos y el delicado y refinado sabor que les aporta la salsa villeroy, además de la textura crijuente y tostadita que adquieren gracias al rebozado.

Además, esta deliciosa receta puede hacer las veces de aperitivo o primer plato y tiene la ventaja de que podemos tenerlos preparados con antelación y conservarlos congelados para disfrutar de ellos en cualquier momento, luego solo será cuestión de dejarlos descongelar unos 10 minutos y freírlos.

Ingredientes

  • 2 tazas salsa villeroy
  • 1 kilo mejillones
  • 1 hoja laurel
  • 3 huevos
  • Lo necesario pan rallado
  • Una pizca sal

Instrucciones

  1. Antes de cocer los mejillones hay que limpiarlos bien eliminando los coralitos y otras impurezas que tengan adheridos a la concha. Luego ponemos una olla grande a fuego alto con el vino, el laurel y metemos los mejillones a cocer tapados durante unos minutos hasta que abran. Una vez abiertos, los sacamos del fuego y dejamos enfriar.
  2. Una vez que estén a una temperatura que nos permita manipularlos con las manos, separamos la carne de la concha, retiramos las barbas y nos quedamos solo con una mitad de la concha en la que dejaremos la carne.
  3. En este punto preparamos la salsa villeroy con la que rebozaremos nuestros moluscos.
  4. Con ayuda de una cuchara, cogemos porciones de la salsa y vamos rellenando las conchas. Las dejamos reposar hasta que la salsa haya enfriado del todo y esté algo más firme.
  5. Una vez cumplido el tiempo de reposo, batimos los huevos y les añadimos media cucharadita de sal. Pasamos por el los mejillones y luego por pan rallado, intentando siempre que la parte exterior de la concha no quede muy llena del rebozado.
  6. Para freírlos es importante que se hagan en abundante aceite bien caliente, después los dejaremos escurrir el exceso de aceite en un plato o bandeja con papel absorbente y los serviremos templados.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *