Caramelo líquido para postres

Fácil
Caramelo líquido para postres
Media de votos

El caramelo líquido que utilizamos para muchos postres no es otra cosa que azúcar fundido a muy baja temperatura. Dependiendo del tipo de postre al que queramos añadir el caramelo, lo haremos de tipo sólido, un poco más fluido o con diferentes grados de “tueste”, lo que variará considerablemente su sabor. Estos diferentes tipos de caramelo se consiguen incorporando a la receta básica del mismo unas gotas de agua o zumo de limón, y también variando ligeramente el tiempo de cocción, ya que así podremos adaptar el caramelo obtenido a nuestros gustos o necesidades en cada ocasión.

Ingredientes

  • Lo necesario azúcar
  • Lo necesario agua (opcional)
  • Lo necesario zumo de limón (opcional)

Caramelo básico

  1. Para hacer un caramelo simple, solo hay que poner unas cucharadas de azúcar en un cazo o una sartén antiadherente e ir calentándola poco a poco mientras la movemos por el mango con suavidad hasta que el azúcar se funda del todo y se torne de un color similar al de la miel clara.
  2. Este tipo de caramelo se solidifica al enfriar, lo que lo hace ideal para elaborar adornos sólidos que luego usaremos para decorar nuestros postres. Obviamente hay que darle forma mientras está caliente, pero si se endurece antes de tiempo, solo hay que añadir unas gotas de agua y calentar de nuevo.

Caramelo para flan

  1. Si lo que queremos es hacer un caramelo algo más líquido y que no se endurezca del todo al enfriarse, añadiremos una cucharada de agua por cada 25 gramos de azúcar que utilicemos. De esta forma obtendremos un caramelo igualmente delicioso que se mantendrá líquido aun después de enfriar, aunque si espesará un poco.
  2. Este tipo de caramelo líquido es el que suele usarse para hacer flan, ya que tiene la consistencia ideal para fusionarse de forma superficial con la mezcla líquida del flan, pero sin hacer una “costra” dura ni diluirse del todo en la mezcla.

Caramelo líquido

  1. Por último, hay otra variante del caramelo a la que también se añade una cucharada de agua por cada 25 gramos de azúcar utilizado, pero la diferencia es que este agua llevará diluido un chorrito de zumo de limón, lo que hará que el caramelo resultante sea un poco más fluido, se extienda mejor y sea completamente líquido aun estando frío.
  2. Suele usarse para dar un toque de sabor o decorar helados, para torrijas y otros postres.

Leave a Reply